JEFE¡¡ PUEDO VENIR CON SHORT A TRABAJAR? ¿ES OBLIGACIÓN CUMPLIR CON CÓDIGOS DE VESTIMENTA EN LAS EMPRESAS?

JEFE¡¡ PUEDO VENIR CON SHORT A TRABAJAR? ¿ES OBLIGACIÓN CUMPLIR CON CÓDIGOS DE VESTIMENTA EN LAS EMPRESAS?

Hace algunos meses, verano muy caluroso europeo, un joven del Reino Unido se permitió llegar a trabajar a su call Center con pantalón corto provocando la reacción adversa de su jefatura quien le prohibió la entrada a la oficina y le ordenó volver a su casa para el cambio de su vestimenta. El joven obedeció y se marchó del lugar, pero al volver llevaba puesto un vestido de su madre, alegando la igualdad en el trato con las mujeres de su empresa quienes si podían asistir con vestido. La empresa acabó por autorizar el uso de pantalones cortos a todos los trabajadores sin dejar de establecer ciertas condiciones, como colores y largo adecuado.

En nuestro país, La corbata, la chaqueta, la camisa bien cerrada y los zapatos de cordón se convierten en tortura con la llegada del verano y cada día se vuelve más fatigoso vestir formal para asistir al trabajo. Algunas empresas, además, no sólo exigen formalidad, sino que además imponen ciertos códigos de vestuario que exigen marcas, colores y por sobre todo “estatus” al vestir.

Dejaremos fuera de discusión la obligación de la indumentaria que se debe considerar para la ejecución de ciertas labores y que forman parte de los implementos de seguridad. Es indiscutible que el trabajador de la construcción ha de usar calzado de seguridad y casco o que en ciertas áreas se exija ropa técnica, máscaras o gorros como sucede con los trabajadores de laboratorios y salud. En Chile el empleador está obligado a tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de los trabajadores, manteniendo las condiciones adecuadas de higiene y seguridad en las faenas, como también los implementos necesarios para prevenir accidentes y enfermedades profesionales, por consiguiente, será obligación la entrega de vestuario de seguridad según el área de que se trate y las exigencias legales específicas a cada sector.

Pero qué sucede en aquellos lugares en que no existe ropa de seguridad obligatoria y aun así se exige la estandarización a través de uniformes o de ciertos códigos de vestuario. Exigencias como el uso de chaqueta, vestido bajo la rodilla, pantalón largo y camisa en verano, establecidas bajo el fundamento de haber sido instituida debido a las relaciones personales con los clientes o a la tan de moda “imagen corporativa”, incluso en el sector público como Municipalidades, parece al menos un tema a debatir y cuestionar. Nuestra sociedad habla de mostrar respeto a través de nuestras vestimentas.

Tanto las empresas privadas como los organismos públicos han regulado la materia a través de establecer estas imposiciones en sus Reglamentos Internos, dando por zanjada la discusión de esta forma. ¿Sin embargo, se ha preguntado usted porque nuestra legislación ampara la obligación de usar uniformes? Probablemente muchos estarán de acuerdo que el uniforme es una ayuda que evita el desgaste de su propia ropa y si es así ¿no debiera ser entonces una opción personal el usarlo y acaso no debiera ser el propio trabajador quien pudiera decidir si en verano usa una prenda acorde a la época que le permita un mejor y eficiente desarrollo en sus labores?

No existe normativa legal que autorice a los empleadores a imponer la forma en que cada trabajador deba vestir, salvo las excepciones que ya mencionamos, sin embargo, al estipularse en contratos o reglamentos internos se convierte en una obligación contractual y, por tanto, su incumplimiento puede constituir una causal de despido laboral. Aun así, bien puede afirmarse que nuestra Constitución, reconoce y asegura el derecho a la intimidad y de una forma implícita el Derecho a “la propia imagen” como derechos fundamentales, por lo cual bien puede sostenerse que este último, que considera una realidad corpórea y otra dimensión cultural, se ve limitado o entra en conflicto con el  derecho a la Libertad de empresa que sustenta el empleador y sus facultades directivas.

Lo cierto es que el calor en estos días hace estragos y no vemos ninguna justificación de peso para que las empresas no permitan atuendos más livianos. ¿Qué piensa usted?




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